Por: Manuel Emilio Duvalls Ledesma
Capítulo I
Corrupción y crimen organizado.
A lo largo de mi vida, he escuchado a los dominicanos discutir de política y, digo discutir, porque discutir es lo que hacen entre ellos, ya que su bajo nivel cultural no les permite sentarse a hablar y buscar el entendimiento, dado que si uno de ellos tiene la razón, el otro se niega a reconocerlo, porque de hacerlo, el otro se creería más inteligente y el otro más tonto. Pero lo peor del tema, es que el que manifiesta ser anti-balaguerista, se siente siempre más fuerte en la contienda. Es decir, que el bajo nivel cultural les permite hablar mucho y decir nada. El dominicano habla de todo lo que no tiene ni remota idea y, es que es muy difícil hablarle a un sordo y escuchar a un mudo.
El problema que radica en nuestra sociedad, se debe a la incompetencia de los líderes políticos, que en sus discursos se la pasan hablando locuras y sin sentidos, mentiras y tonterías. Se han inventado mentiras y, las han propagado entre los más incultos, como si fueran hechos verdaderamente reales, cundo en realidad, no son más que fábulas inventadas.
Crecí escuchando decir, que Balaguer era un asesino, que asesino entre ellos a: Orlando Martínez, Goyito, Amín Abel, y muchísimos más. Encarcelaciones injustas y miles de desaparecidos, todo según manifiestan de la oposición orquestado por Balaguer, pero veinte años después de la muerte de Balaguer, no se han dignado a abrir una investigación para arrojar luz a unos hechos todavía hoy sin resolver.
Pues bien, a lo largo de toda mi vida, me he dedicado a la lectura y a la investigación, y esa afición por la lectura, me llevó a adquirir ciertos conocimientos de historia. Por ello, creo tener pasaporte para hacer una breve exposición sobre un tema tan complejo como la historia del sistema político que impera en la República Dominicana.
Siempre se ha hablado de la fragilidad de la Democracia en la República Dominicana, pero lo cierto es, que si todavía no hemos consolidado el Estado de Derecho, se debe en su gran mayoría a la izquierda dominicana, como verdaderos responsables de causar tanto daño a la nación.
¿Cuando comienza a gestarse la Democracia en República Dominicana?
El primer mandato de gobierno de Joaquín Balaguer, empieza en el año 1966, cuando yo aún me encontraba muy lejos nacer, pero como cualquier ciudadano comprometido con la cultura, interesado en conocer la historia y, sacar conclusión de la realidad, me ha llevado a realizar varias lecturas con el objetivo de poder imaginar lo que pudo haber ocurrido. Fue por eso, que decidí no escuchar a las iluminarias callejeras, o cocuyos diurnos, que discuten de política en las calles, en los patios, en los parques, en los caminos y, hasta cuando están dormidos. Decidí que la mejor forma de conocer la verdad, era leyendo libros de historia política de diferentes ideologías, tanto de derecha como de izquierda; centroderecha, centroizquierda y, el sistema comunista como ideología política, y, así, poder sacar mis propias conclusiones sobre el bien y el mal y, mi conclusión es la siguiente:
La democracia de la República Dominica comienza, en el año mil novecientos sesenta y seis, liderada y conducida por el Presidente constitucional de la República Joaquín Balaguer, quien fuera el segundo presidente constitucional después del ajusticiamiento del tirano Rafael Leónidas Trujillo Molina, después del derrocamiento anticonstitucional del presidente Juan Bosch.
Sé que muchos no estarán de acuerdo, porque siempre se han negado a aceptar la realidad, porque desde pequeño han sido adoctrinado bajo la mentira y la falta de honestidad, pero quiero dejar de manifiesto, que no escribo como partidario de ningún régimen, porque yo siempre he sido imparcial y, todos los que me conocen, colegas y amigos, saben que digo la verdad, porque no comulgo con los políticos dominicanos, por ser todos una cofradía de ladrones, que han llevado a este país a colapsar.
El gobierno de los doce años, tuvo una feroz oposición, encabezada por el Partido revolucionarios Dominicano (PRD, hoy PRM), el Movimiento Popular Dominicano (MPD), y el brazo terrorista armado “FALPO”, con el apoyo del PRD, con la finalidad de desestabilizar el gobierno de Joaquín Balaguer, creando disturbios y el ajusticiamiento de sus propios compañeros, solo por envidia y maldad, tirando estos muertos a los pies del gobierno para hacerlo más responsable de los asesinatos que se producían en la era de gobierno de los doce años y, consiguiendo así qué, la República Dominicana, no consolidara la ansiada libertad en sus calles y, todo por una gran ambición de poder por parte de la oposición.
Aquí es donde radica el gran enigma de los asesinatos, desaparecidos y encarcelaciones de la era de los doce años. Es en mil novecientos sesenta y seis, donde comienza la Democracia, a pesar de una feroz oposición, pero a pesar de ese mar revuelto, se pudo mantener durante treinta y dos años hasta la llegada al poder de Leonel Fernández Reyna, momento en que la Democracia se comienza a fragmentar.
En el año mil novecientos setenta y ocho, el Partido Revolucionario Dominicano, gana las elecciones y toma posesión como presidente de la Nación, don Silvestre Antonio Guzmán Fernández, con la agudeza de un discurso: acabemos con la dictadura, los asesinatos, las desapariciones y, abramos las puertas a los presos políticos y a los exiliados políticos y, vamos a investigar los asesinatos y desapariciones, también llevaremos a la cárcel a los asesinos y malvados. Con este discurso el PRD, hoy PRM, logró llegar al poder en mil novecientos setenta y ocho. Pero para los familiares de las víctimas, fue una gran decepción, porque una vez en el poder se pronuncia la célebre frase “Borrón y Cuenta nueva” ¡vaya, qué error! Se olvidaron del discurso con el que hicieron oposición, dándole la espalda a sus votantes y a toda la Nación.
Y así comenzó el desorden que tenemos hoy en día en dominicana, en nuestra maltrecha nación, porque según la percepción que tienen los dominicanos de la democracia, es que en democracia, yo puedo hacer lo que me dé la gana, donde me dé la gana, cuando quiera, donde quiera y a la hora que quiera, este dentro o fuera de la Ley, hago lo que quiera.
Sí es cierto que en Democracia, uno puede hacer lo que quiera, cuando quiera y donde quiera, pero siempre dentro de los límites de la Ley. Usted puede hacer lo que quiera, pero sin alterar el orden público establecido por la Ley. Haz lo que quieras siempre que no moleste ni perjudiques a los demás. Yo en mi casa puedo hacer lo que quiera, siempre y cuando no moleste a mis vecinos.



