Villa Mella: poca confianza en la policía y muchos problemas

Especial Reportaje


Por Indhira Suero Acosta

Santo Domingo.-

Tan solo en 2017 hubo 73 homicidios en Santo Domingo Norte, quedando entre los primeros lugares los sectores de Los Guarícanos, con 23; Villa Mella, 16 y Sabana Perdida, 13. Aún no salen las cifras del pasado 2018.

El 31 de agosto de 2018, “Orlando” se encontraba en el destacamento principal de Villa Mella, en la provincia Santo Domingo. El lugar con paredes blancas y azules, estaba lleno de personas que como él, buscaban una solución a sus problemas. Acompañaba a un vecino a quien habían atracado con una pistola a las dos de la tarde del día anterior. A pesar de que se presentó al lugar, no cree en poner denuncias: en la zona ocurren muchos asaltos que quedan sin solución.

Villa Mella pertenece al municipio Santo Domingo Norte. A su vez forma parte de la provincia Santo Domingo, que ocupa el primer lugar en linchamientos en todo el país. Por su origen, es una comunidad negra con un grado de pobreza alto y un nivel de escolaridad bajo. En tiempos anteriores, cuando era una zona cañera, en varios lugares se establecieron haitianos que vivían en bateyes. En sectores como Mal Nombre, Campechito Abajo, Kilombo y Punta, el pueblo recurrió a “la justicia popular”.

El mismo día en que “Orlando” fue a la Policía, al lado del destacamento de Villa Mella Norte se reunieron algunos vecinos para conversar sobre el problema de inseguridad en la zona. Uno de los dirigentes impidió semanas antes el linchamiento de un muchacho al que acusaban de robo.

Pero hubo otros que nadie pudo evitar. En 2015, al hermano del joven que el dirigente evitó que lincharan, lo quemaron vivo en Licey, luego de que robara un motor. Solo tenía 17 años. El dirigente aún recuerda la clase de crueldad: “Le dieron muchísimos golpes. Lo agarraron y le tiraron piedras. Cogieron muchos cuchillos y machetes para darle”.

Hay más casos. Los vecinos cuentan que pocos días antes habían atrapado en el barrio Villa Martina a un joven que robaba en una casa y casi lo linchan. Le dieron muchos golpes, pero los agentes llegaron a tiempo. También recuerdan que en 2008 mataron a pedradas y a puñaladas a Polonio Ramírez de Jesús, de 25 años, luego de que lo sorprendieron atracando. En 2010, lincharon al joven Manuel Brand cuando vieron que robaba una vivienda.

El problema del patrullaje policial, que tanto afecta al país, se evidencia en estas zonas marcadas por los linchamientos. Los agentes no dan abasto para tantos barrios. En el destacamento de Villa Mella Norte solo hay unos ocho policías fijos.

Los patrulleros vienen del centro de Villa Mella y les es imposible el relevo. Además, hay poca confianza en la institución: los vecinos dicen que muchas veces cuando ponen una denuncia y llegan a su casa, ya el delincuente lo sabe.

Con un aproximado de 2,805,228 habitantes, la provincia Santo Domingo posee la mayor cantidad de homicidios en el país: 5,714 muertes desde 2008 a septiembre de 2018.

Desde 2011 hasta 2017 el municipio de Santo Domingo Norte presentó un total de 908 homicidios. Le superó Santo Domingo Este con 1,318 crímenes de ese tipo hasta junio de 2017.

Tan solo en 2017 hubo 73 homicidios en Santo Domingo Norte, quedando entre los primeros lugares los sectores de Los Guarícanos, con 23; Villa Mella, 16 y Sabana Perdida, 13.

Boca Chica: turismo, robos y linchamientos

Los linchamientos llegaron a Boca Chica y La Caleta, uno de los polos turísticos más populares de República Dominicana en la provincia Santo Domingo. El esplendor de hace unos años cedió ante la miseria y la inseguridad: hay cuatro ajusticiamientos populares registrados desde 2008. Aquí, en la playa más famosa de todo el país, de cada diez casas, seis son pobres.

En 2013, en el municipio de Andrés, intentaron linchar a cuatro individuos acusados de realizar 28 asaltos en Boca Chica, Juan Dolio, San Pedro de Macorís, Monte Plata y Cotuí. En 2016, en fechas distintas, trataron de linchar a dos supuestos ladrones de celulares y a uno de motocicletas. Uno de los ajusticiamientos más recientes, ocurrió en 2016 cuando una multitud quemó vivo a un hombre luego de que hiriera de una puñalada a su ex pareja, en el distrito municipal El Valiente.

Tanto las juntas de vecinos, como los turistas se quejan de manera constante en la prensa por los robos y asaltos. En Valiente, una comunidad con calles llenas de hoyos y lodo, a diario, atracan a personas que se desplazan para conseguir un vehículo en la madrugada cuando entran a la zona franca. Si no tienen nada que entregar a los asaltantes, estos les dan una puñalada.

El dirigente comunitario Manny de León dice que mientras la Policía Nacional asegura que en el destacamento de El Valiente hay 25 policías, solo son tres. Que en la Caleta dicen que hay 40, pero son ocho. Que en Campo Lindo dicen hay 25, pero son 14 o 13.

“Como no hay policías, el pueblo se va a tirar a las calles. Los líderes comunitarios vamos a formar un equipo de hombres y mujeres que van a defender el pellejo de su familia”, amenaza Manny.

De acuerdo al fiscal Omar Rojas, la mayor cantidad de denuncias es por robo, mientras que la tasa de homicidios denunciados es baja. Lamenta que aunque la mayoría de robos son sometidos a la justicia, debido a la pobre instrumentación de los expedientes, los jueces liberan a los sospechosos.

En Investigaciones Criminales de la Policía Nacional, se lee un letrero que dice “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Allí se encuentra un agente que da la razón a quienes linchan: “Tú que te levantas temprano a trabajar tienes que mantener tu casa o tus hijos. Entonces lo poco que cobras, no es verdad que venga un charlatanazo para cogerlo para vicios. Que lo que duras un mes para ganarte, él lo gaste en menos de cinco minutos”, comenta.

Este reportaje fue realizado por Indhira Suero Acosta en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación en las Américas, del International Center for Journalists (ICFJ), en alianza con Connectas.

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