Por Ruddy De los Santos | @ruddydelossantos
Para ser honesto conmigo mismo y con quienes suelen leer mis opiniones, lo primero que debo decir es que intentaré ser lo más objetivo posible para que este artÃculo adquiera credibilidad. Dicho esto, confieso que, si de mà dependiera la elección de un candidato presidencial del PRM, ese serÃa Samuel Pereyra.
Esto se debe a una serie de razones personales y a sus extraordinarias habilidades gerenciales. Aunque quizás no sea el más conocido polÃticamente o no cuente con las estructuras necesarias en este momento, es ampliamente reconocido por sus excelentes relaciones humanas, méritos profesionales y su imponente presencia. Estoy convencido de que nuestro paÃs lograrÃa con un hombre como Samuel transformaciones económicas, sociales, industriales y comerciales sin precedentes. Sin embargo, parece que esta vez no aspirará.
No podemos engañarnos pensando que en un partido como el PRM, cuyo presidente de la República está impedido de continuar, y con un presidente del partido con una brillante trayectoria polÃtica, no será complicado elegir un sucesor. Este sustituto tendrÃa la tarea de superar al actual presidente de la República o, al menos, igualar el perfil del presidente del partido. Aún más difÃcil será ganar una elección presidencial con las implicaciones polÃticas de estas reformas.
 Es obvio que muchos se preguntan por qué el Gobierno implementa al mismo tiempo tres reformas: la Constitucional, la Fiscal y la Laboral. Aunque sean necesarias, no podemos ignorar que son impopulares y conllevan un costo polÃtico incalculable para el PRM.
Alguien me pidió que opinara sobre quiénes se benefician y quiénes se ven perjudicados por la reforma fiscal. No puedo afirmar con certeza, pero tampoco negar, que haya intereses polÃticos ocultos detrás de esta reforma para posicionar a un candidato o candidata. Tal vez sea algo similar al cónclave cardenalicio para elegir al papa, solo que en este caso no veremos el tradicional humo blanco. Las encuestas y las estructuras polÃticas de los precandidatos nos dan pistas de quién podrÃa salir victorioso, pero hay cálculos y estrategias que sugieren que podrÃamos llevarnos una sorpresa.
No es un secreto que David Collado ha encabezado las mediciones de simpatÃa entre los funcionarios del Gobierno, siempre cerca de Samuel Pereyra, un funcionario con menos rechazo. Sin embargo, cuando se miden los precandidatos del PRM, David no obtiene el mismo nivel de apoyo interno que Carolina MejÃa, quien se destaca tanto dentro del partido como a nivel general. Carolina es la alcaldesa mejor valorada del paÃs, y su desafÃo es transferir esa popularidad a la contienda por la candidatura presidencial del PRM.
David mantiene una relación fluida con el sector empresarial, especialmente con el turismo. Por ello, algunos afirman que tenÃa un compromiso para que este sector no fuera afectado por la reforma fiscal. Sin embargo, la propuesta del Palacio fue todo lo contrario, lo que genera la impresión de que se busca debilitar su simpatÃa desde el sector con el que más se identifica. Esta situación plantea una duda: ¿convendrÃa a David seguir en el Gobierno o poner su cargo a disposición del presidente, para distanciarse del momento difÃcil que podrÃa enfrentar el Gobierno en términos de popularidad? Esta es una decisión que deberá analizar.
Siendo coherente, creo que David es quien más apoyo genera fuera del PRM, en un electorado que vota por figuras más que por partidos o ideologÃas. Un descontento con la gestión del PRM podrÃa hacer que ese grupo explore otras opciones, como la Fuerza del Pueblo. No obstante, existe un inconveniente: allà estarÃa Leonel Fernández como candidato, y por más descontento que ese electorado esté con el PRM, es poco probable que le den su voto a Leonel.
En el caso de Carolina, la reforma fiscal la afecta menos que a David, ya que no es una funcionaria dependiente del presidente, aunque sigue siendo una figura clave del PRM como secretaria general y por ser hija de un expresidente. Esto la vincula indirectamente a las medidas del Gobierno, y por lealtad estarÃa limitada en criticar o enfrentarse a ellas.
Es innegable que cualquiera que sea el candidato del PRM—Yayo, Wellington, Carolina o David—se verá afectado por estas medidas. Sin embargo, quienes más podrÃan verse perjudicados no son necesariamente los que cuentan con el voto duro del militante del PRM.
En una segunda parte analizaré el ascenso sistemático de Yayo San Lovatón, su capacidad para escoger figuras clave dentro del PRM, como Gloria Reyes en la coordinación nacional de campaña, y el destacado posicionamiento de Wellington en provincias polÃticamente importantes como Santiago, San Cristóbal, Valverde y Peravia, asà como entre alcaldes y diputados. Además, exploraré cómo ambos podrÃan beneficiarse, y no perjudicarse, con la Reforma Fiscal.
Autor es PolÃtico, Emprendedor y Comunicador.



