Hablar de dictadura es un poco tremendista

Editorial

Hablar de dictadura en República Dominicana es un poco tremendista, aún teniendo un sólo partido el tremendo poder que tiene, gracias a la incapacidad de la oposición de nuclearse y/o a la falta de liderazgo en capacidad de enfrentar a las figuras del partido de gobierno en las distintas demarcaciones.

Los dominicanos cuando se trata de hablar de dictaduras casi siempre hablamos con un tremendo desconocimiento de lo que han significado para el país, por un lado unos añorando la era, empujados por aquellos que cuentas fábulas de las supuestas bondades de la época de Trujillo y otros, todo el tiempo como el pastor, aquel del cuento del lobo que de tanto gritar ¡ya viene el lobo, ya viene el lobo!, cuando vino nadie le hizo caso. Será culpa del Trujillato y/o Balaguerato de la época que impidió que se pasara factura a los cómplices y que en las escuelas se enseñara la realidad de lo que realmente fue una dictadura, pero el asunto es que una buena parte de la población ignora lo que fue.

Debiera ser materia obligatoria ir al Museo de la Resistencia y ver los videos de René Fortunato, no pedimos obligar a leer sobre el tema, puesto que se sabe que somos la generación de los post y de la inmediatez. 

Pero en resumen, si en la dictadura un cura, periodista o figura pública hubiese siquiera sugerido que Trujillo y sus acólitos eran dictadores, narcos, corruptos o cualquier otra de las bellezas que con tanto desparpajo todo el que quiere publica, no quedará de ellos ni el perro que tienen de mascota.

Exijamos pues nuestros derechos, respeto a los poderes de Estado, transparencia y todo lo que se quiera. Pero por favor, respetemos el término dictadura que gracias a Dios estamos muy lejos de ella y así seguiremos estando.

elpregonerord@gmail.com 

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