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De Fouché a Lockward, involución de la política

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Por Víctor López


José Fouché, político de naturaleza amoral, que traicionó y cambió de bando cuantas veces vio su propio bienestar amenazado, nunca se ató a nada, ni nadie que no fuera a él mismo, perteneció a todos los gobiernos de su época en Francia, ya sean monarquías o república, moviendo tras bastidores los hilos del poder.

Stefan Zweig, relata en el libro biográfico de José Fouché: ¨Fouché, El Genio Tenebroso¨, como este personaje, iba cambiando de bandos, saliendo ileso, en una Francia convulsa, donde hombres como Luis XVI, Robespierre y el mismo Napoleón, eran apresado, ejecutados y exiliados, pero Fouché, continuaba siendo parte de los gobiernos de Francia, sin importar que tan opuesto ideológicamente eran uno del otro.

José Fouché, no conoce más que un partido, al que es leal y al que permanecerá fiel hasta el fin, ese partido es el más fuerte, al de la mayoría, nunca se permitiría estar con las minorías, con quien su agudo olfato político le indicara que perdería.

Un momento, un episodio relata con perfección el carácter de Fouché, 16 de enero 1793, ese día cada uno de los asambleísta debe decir su voto en público, si el Rey Luis XVI, vive o muere, Fouché,pertenecía a los girondinos, partido de los moderados, que estaban inclinados a que Luis XVI, viviera.

La noche del 15 de enero, había leído un discurso, de cómo defendería la vida del Rey, pero entre la noche del 15 de enero y la mañana del 16, había pasado un tiempo que hizo pensar a Fouché, no podía darse el lujo de pertenecer al partido al que nunca pertenecería, el de las minorías.

Por eso al ver el escenario y como matemático que era, contó las posibilidades que tenía el Rey y cuando llegó su turno votar, Fouché, que la noche antes había jurado lealtad y defender a viva voz frente a todos la vida de Luis XVI, camino lento hacía la tribuna y una vez allí, pronunció dos palabras: La mort.

Ángel Lockward, figura que ha gravitado en la política dominicana, desde tiempo inmemoriales, ha conseguido estar o influir en todos los gobiernos, desde Balaguer, hasta el de Abinader, siendo ministro, ordenador, embajador y lobista, siempre moviendo los hilos, al salir de los puestos siempre existe la acusación o el rumor de que ahí se hizo lo indebido, pero él siempre sale ileso.

Cuando pensamos que podría ser esta la ocasión en que veríamos a un Ángel caer al enfrentarse a la justicia e intentar defender la inocencia proclamada por él mismo una vez estuviera en el tribunal, que mantuviera que su dinero limpio, 300 millones de pesos, lo había dado al hoy presidente Abinader y al PRM para la campaña, resulta que unas pocas noches tras las rejas hicieron que su memoria recordara y dijera en tribunal que el dinero era sucio y que este había ido a parar a las manos del Gonzalo y el PLD.

Cada época, cada proceso, cada país tiene, sin excepciones, personajes que pertenecen a la escuela de Fouché, que no se comprometen con nadie, ni con nada, que su lealtad está con su bienestar, que salen ilesos de todos los procesos yque su partido siempre será el de las mayorías.