El Pregonero, Santo Domingo, RD.– La Confederación Dominicana de Micro Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción Inc., (COPYMECON) expresó su preocupación ante el aumento sostenido de la morosidad y la cartera vencida en la banca nacional, situación que está generando un entorno financiero más restrictivo para las empresas del sector construcción, afectando aún a las MiPymes.
De acuerdo con el análisis divulgado por importantes medios de comunicación, la cartera vencida del sistema financiero registró un crecimiento interanual superior al 45%, elevando el índice de morosidad a niveles que no se observaban desde el período crítico de la pandemia.
Aunque la banca mantiene indicadores sólidos de solvencia y liquidez, el deterioro en la calidad crediticia está impulsando políticas internas de mayor cautela.
Por lo que, el presidente de COPYMECON, Elíseo Cristopher, afirmó que esta coyuntura “profundiza las restricciones históricas que enfrentan las pequeñas y medianas empresas constructoras para acceder a financiamientos, encarece sus operaciones y reduce su capacidad de ejecución en proyectos de vivienda y obras comunitarias”.
Cristopher también señaló que, en un ambiente de mayor aversión al riesgo, los bancos tienden a endurecer sus criterios: se elevan las garantías exigidas, se reducen las líneas de crédito y aumentan las tasas aplicadas a pequeñas constructoras, lo que genera una presión financiera significativa.
“La cadena de pagos se descalabra, los cronogramas se retrasan y muchos proyectos quedan en riesgo de paralización. Esta realidad afecta empleo, competitividad y dinamismo territorial”, puntualizó.
En ese orden, COPYMECON advirtió, además que el incremento del costo financiero compromete la viabilidad de nuevos desarrollos habitacionales y turísticos, limita la expansión de obras a nivel nacional y amenaza la sostenibilidad de cientos de empresas; si no se adoptan medidas de alivio específicas para el sector, podríamos enfrentar una reducción significativa en la actividad constructiva liderada por pequeños y medianos desarrolladores.
La entidad reiteró que es imperativo diseñar mecanismos financieros diferenciados, tales como fondos de garantía del Estado, líneas de liquidez para capital de trabajo, financiamientos a tasas competitivas y canales de inclusión financiera que respondan a la estructura real de las pequeñas empresas del sector constructor.
“Este es un momento para actuar con visión estratégica. La banca debe preservar la estabilidad del sistema, pero el país no puede permitir que el sector que más empleo directo e indirecto genera quede estrangulado por falta de acceso a crédito”, concluyó Cristopher.



