Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El presidente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo, cuestionó la propuesta de incorporar la enseñanza del creole haitiano en las escuelas dominicanas, al considerar que una medida de este tipo podría afectar los intereses nacionales y enviar una señal equivocada sobre el papel de República Dominicana frente a la crisis de Haití.
Castillo sostuvo que la creación de una especie de lengua común basada en el creole constituiría una “maniobra subliminal” para proyectar la idea de que el país está llamado a convertirse en el espacio de solución de los problemas haitianos.
“La fórmula esa está propuesta para mandar la señal de que República Dominicana es el espacio de solución a los problemas haitianos”.
El dirigente político consideró que el principal interés dominicano debe ser promover un compromiso serio para reconstruir Haití en su propio territorio, con la participación del continente y de la comunidad internacional.
A su juicio, República Dominicana no debe asumir responsabilidades que corresponden a la comunidad internacional frente a la crisis haitiana.
Castillo defendió el fortalecimiento de la enseñanza del español entre los dominicanos, especialmente mediante el fomento de la lectura comprensiva, la lectura rápida y el conocimiento de la cultura asociada a este idioma.
“Nosotros tenemos que aprender a hablar muy bien español porque tenemos problemas. Tenemos que poner énfasis en la lectura, en la lectura comprensiva, la lectura rápida, en el conocimiento de la cultura y de la civilización asociada al español”.
Castillo también cuestionó las implicaciones culturales que, según su perspectiva, tendría incorporar el creol al sistema educativo, señalando que una lengua está vinculada con la historia, la cultura, los valores y las creencias de una sociedad.
El presidente de la FNP advirtió además sobre lo que considera una tendencia hacia una mayor integración de la población haitiana en el país y sostuvo que República Dominicana debe mantener claridad sobre sus intereses nacionales y su identidad cultural.
Sus declaraciones se producen en medio del debate sobre las políticas migratorias, educativas y fronterizas del país, así como sobre la responsabilidad que debe asumir República Dominicana ante la prolongada crisis que atraviesa Haití.



