Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La psicoterapeuta y comunicadora Zoila Luna llamó a establecer límites claros entre las madres y sus hijos cuando estos forman una pareja, al cuestionar las situaciones en las que una madre continúa teniendo un papel central en las decisiones y dinámicas del matrimonio de su hijo.
Luna explicó que existen madres que esperan que todo continúe girando alrededor de ellas y que, incluso después de que sus hijos se casan, pretenden mantener determinadas prerrogativas dentro de la nueva relación. Como ejemplo, mencionó el asiento delantero del vehículo.
“El asiento de adelante, el carro de su hijo. De su mujer. Ya no es suyo. Ese es el asiento de adelante de la esposa de su hijo”.
La psicoterapeuta aclaró que si la esposa decide cederle voluntariamente ese espacio a su suegra por cortesía, se trata de una decisión de ella. Sin embargo, consideró que no debe imponerse como una obligación ni convertirse en una disputa entre la madre y la esposa.
En ese sentido, Luna utilizó una expresión contundente para llamar la atención sobre los límites en el matrimonio:
“Tu hijo no puede ser bígamo”, al señalar que una madre no puede asumir el lugar que corresponde a la esposa de su hijo dentro de la relación.
Exhortó a las madres de mujeres casadas a evitar dirigir la vida de sus hijas, tomar decisiones sobre el funcionamiento de sus hogares o modificar espacios sin autorización.
“Usted no puede llegar a la casa de su hija y decidir lo que se va a comer en su casa”.
Para Luna, este tipo de intervenciones puede generar conflictos y roces entre las parejas, especialmente cuando las madres cambian objetos de lugar, organizan las compras o modifican elementos del hogar sin consultar a quienes viven allí.



