Opinión

La salud de Leonel

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SONDEO | Por LUIS ENCARNACIÓN PIMENTEL

Sin dudas, tanto en el plano político como en lo atinente a la salud personal, el expresidente Leonel Fernández está bien plantado. En lo primero, corriendo por el carril de adentro y, para envidia y preocupación de adversarios o enemigos gratuitos, posicionado como el hombre a vencer en el torneo electoral del 2028, en el que será candidato por el partido que fundara a su salida del PLD. Como detractores sistemáticos y otros sumados en el camino no han logrado frenar su crecimiento desempolvando los argumentos maledicentes de otros tiempos, le han echado mano a la propagación del rumor irresponsable y ruin de que está enfermo, en un esfuerzo desesperado por vender la idea de un futuro incierto para su candidatura presidencial.

Y nada tan cerca de una bajeza político-personal que habría de revertirse y muy alejado de la verdad, pues –igual que el reputado doctor Ricardo Nieves– nosotros también recibimos de fuente primaria la confirmación del buen estado de salud del doctor Fernández, quien no se descuida con los chequeos de rutina, uno o dos al año, fuera del país. El último fue en marzo, con resultados para aumentar la preocupación de los autores de la renovada campaña sucia en su contra, porque arrojan que está en condiciones de seguir su ruta hacia el poder y probar que habrá Leonel para mucho rato. Que se olviden, porque el doctor Fernández es el principal activo político del país. Entonces, desde el intento frustrado de meter una cuña entre hijo y padre, las encuestas a destiempo con números que agraden a quienes las pagan, el mito de un alto rechazo que solo está en la mente de los que lo adversan, no se entiende cuál es el miedo y cuál es el afán en ponerle fecha de retiro (¿?).

Como el caso del consultor extranjero Mauricio De Veincoechea —del que el gobierno y el PRM debían aclarar la versión de que le estarían pagando unos 200 mil dólares mensuales—, que reconoce que Leonel fue un buen presidente, que la historia le va a reconocer que hizo muchísimas cosas muy positivas por el país, dice que no ha entendido que su momento pasó (¿?). Ahí cabría lo dicho por José Frank Peña Guaba, de que los líderes no se retiran, poniendo de ejemplos a Bosch, Balaguer y al doctor Peña Gómez. En el caso del doctor Fernández, como los intereses políticos y “francotiradores mediáticos” no logran frenar su crecimiento con falsedades recurrentes, esparcen el rumor avieso de que está enfermo para ver si lo jubilan por esa vía. Y en ese juego con malas artes y cartas marcadas contra el líder de la oposición, resplandece el llamado del ministro de Turismo y aspirante David Collado a la clase política, incluidos los propios miembros de su partido, a abandonar la práctica de las campañas sucias y negativas, que ya no funcionan en estos tiempos modernos, y enfocarse en hacer propuestas de desarrollo y aportar ideas propositivas en beneficio de todos.

En verdad, ese discurso equilibrado, maduro y que invita a practicar la decencia política le engrandece y le diferencia entre muchos especímenes de la fauna partidaria y mediática criolla. De ahí, y pese a aspectos que debe mejorar, el terreno que la percepción indica que ha ido ganando, especialmente a lo interno del PRM. Y de esto (recordando al padre Avelino Fernández) … seguiremos hablando.

encarmedios@hotmail.com