Efemérides

Día de las Madres: el origen de una celebración que nació del amor… y terminó convertida en un negocio mundial

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Por Abril Peña

Cada último domingo de mayo, millones de dominicanos llenan restaurantes, compran flores, electrodomésticos, perfumes y regalos para celebrar el Día de las Madres. Pero pocos se detienen a preguntarse algo simple: ¿de dónde salió realmente esta fecha? ¿Quién decidió que las madres tendrían un día especial? Y más importante aún: ¿siempre fue una celebración comercial como la conocemos hoy?

La historia del Día de las Madres tiene raíces mucho más antiguas de lo que imaginamos.

Mucho antes de existir las tarjetas, los desayunos sorpresa o las publicaciones emotivas en redes sociales, las civilizaciones antiguas ya rendían culto a la maternidad. En la Antigua Grecia se honraba a Rea, madre de los dioses del Olimpo, mientras que en Roma existían festividades dedicadas a Cibeles, considerada una gran madre protectora.

Sin embargo, el origen moderno de esta celebración surge en Estados Unidos y, paradójicamente, nació lejos del comercio.

Todo comenzó con una mujer llamada Anna Jarvis.

En 1905, tras la muerte de su madre, Anna quiso crear un día especial para honrar el sacrificio silencioso de las madres, particularmente el de la suya, Ann Reeves Jarvis, una activista comunitaria que trabajó por mejorar la salud de madres e hijos y ayudó a unir familias divididas durante la Guerra Civil estadounidense.

Su intención era profundamente humana: que las personas dedicaran tiempo a agradecer y reconocer a sus madres en vida.

En 1908 organizó una ceremonia conmemorativa en Virginia Occidental. El movimiento tomó fuerza rápidamente hasta que, en 1914, el presidente estadounidense Woodrow Wilson oficializó el Día de las Madres como celebración nacional.

Pero lo más irónico de toda esta historia es que la propia creadora terminó odiando lo que la celebración se convirtió.

Anna Jarvis se indignó al ver cómo las empresas comenzaron a comercializar flores, chocolates y tarjetas con fines de lucro. Consideraba que el verdadero espíritu de la fecha estaba siendo secuestrado por el consumismo.

De hecho, pasó gran parte de su vida intentando detener la comercialización del Día de las Madres, llegando incluso a protestar públicamente y enfrentar arrestos durante manifestaciones.

Perdió la batalla, hoy el Día de las Madres es una de las fechas comerciales más rentables del mundo.

¿Y en República Dominicana?

En el país, la celebración fue institucionalizada durante el gobierno de Horacio Vásquez, gracias al impulso de mujeres como Trina de Moya de Vásquez y educadoras como Ercilia Pepín, quienes promovieron la exaltación del rol materno dentro de la familia dominicana.

Desde entonces, se fijó el último domingo de mayo como la fecha oficial para rendir homenaje a las madres dominicanas.

Pero más allá de flores y regalos, quizá la pregunta importante sea otra: ¿cuánto valoramos realmente a las madres el resto del año?

Porque una fecha puede recordarnos el amor, pero difícilmente puede reemplazar la presencia, el tiempo o la gratitud cotidiana.

Y tal vez ahí está el verdadero sentido de esta celebración.