El Pregonero, María Trinidad Sánchez.- Con la llegada de la Semana Santa, el nordeste dominicano se posiciona como uno de los destinos más completos del país. El eje turístico formado por Nagua, Cabrera y Río San Juan ofrece mucho más que sol y playa: combina naturaleza intacta, gastronomía auténtica y experiencias únicas de ecoturismo.
El recorrido inicia desde la autopista Juan Pablo II, conectando Santo Domingo con el nordeste, y continúa por la carretera Nagua–Río San Juan, una ruta escénica donde el verde intenso de la vegetación contrasta con el azul profundo del océano Atlántico.
A lo largo del trayecto, cocoteros inclinados, playas abiertas y comunidades costeras crean una experiencia que no solo se observa, sino que se siente.
Nagua: sabor, tradición y mariscos frescos
Nagua se consolida como un punto clave para los amantes de la gastronomía. Aquí, el pescado con coco, el locrio de mariscos y las tradicionales habichuelas con dulce forman parte del día a día.
En la misma carretera, visitantes encuentran puestos de cocos frescos y casetas donde se preparan mariscos al instante, manteniendo la esencia auténtica de la zona.
Entre sus principales atractivos destacan:
• Playa Arroyo Salado (La Entrada)
• Los Gringos
• Diamante
• La Poza de Bojolo
También sobresalen espacios naturales como la Laguna Dudú y el Monumento Natural El Saltadero, ideales para quienes buscan aventura y contacto directo con la naturaleza.
Cabrera: elegancia natural y tranquilidad exclusiva
Cabrera se presenta como un destino que mezcla tranquilidad, paisajes espectaculares y un ambiente más exclusivo. Sus playas y acantilados ofrecen vistas impresionantes del Atlántico, convirtiéndolo en un lugar ideal para desconectar.
Entre sus principales atractivos se encuentran:
• Playa Grande
• Playa Diamante
• El Bretón
• Campos de golf y villas turísticas
Además, Cabrera se ha convertido en un punto estratégico para el desarrollo turístico de la zona norte, manteniendo al mismo tiempo su esencia tranquila y natural.
Río San Juan: la Costa Verde del Caribe
Conocido como el Pueblo de las Aguas de Cristal, Río San Juan es uno de los destinos más completos de la región.
Sus playas —como Caletón, Los Minos, Preciosa y Los Guardias— destacan por su belleza natural y aguas limpias.
Uno de sus mayores atractivos es la Laguna Gri-Grí, un ecosistema de manglares donde pequeñas embarcaciones guían a los visitantes a través de canales que conectan con el mar, pasando por la emblemática Cueva de las Golondrinas.
Destino ideal para Semana Santa
El eje Nagua–Cabrera–Río San Juan se consolida como una de las mejores opciones del país para quienes buscan:
• Playas vírgenes
• Naturaleza intacta
• Gastronomía auténtica
• Experiencias ecológicas
Con opciones de hospedaje que van desde hoteles hasta villas y Airbnb, esta zona ofrece una experiencia completa para quienes desean escapar del turismo masivo y conectar con lo esencial.



