Por Liza Maria Martinez
El Pregonero, Santo Domingo.- El diputado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Bray Vargas, defendió su estilo personal y su manera de vestir al asegurar que no deben ser utilizados como parámetros para juzgar su desempeño en la función pública, al tiempo que lanzó fuertes críticas contra la percepción de que la formalidad en la apariencia es sinónimo de honestidad.
Durante sus declaraciones, Vargas afirmó que actualmente confía más en personas con una imagen diferente incluidos quienes usan tatuajes o visten de manera menos tradicional— que en figuras que proyectan formalidad con saco y corbata.
Según el legislador, la experiencia reciente del país ha dejado en evidencia numerosos casos de corrupción protagonizados por funcionarios que mantenían una imagen clásica.
“Nuestro país ha demostrado que hay muchos corruptos con saco y corbata”.
El congresista sostuvo que mientras cumpla con sus responsabilidades y realice su trabajo legislativo, no acepta que se le cuestione por su apariencia. En ese sentido, enfatizó que mantiene una vida personal separada de su rol político y que ese espacio privado debe ser respetado por la ciudadanía y los sectores críticos.
Asimismo, advirtió que no está dispuesto a sacrificar su esencia para conservar una posición pública. “El día que yo tenga que dejar de ser yo o cambiar mi forma de ser para tener un cargo público, dejo el cargo”, manifestó, al reiterar que su estilo no constituye una falta ni viola ninguna normativa legal.
Las declaraciones han generado reacciones en distintos sectores, donde algunos respaldan su postura en favor de la diversidad de estilos dentro de la política, mientras otros consideran que la investidura pública exige ciertos códigos tradicionales de presentación.
El pronunciamiento se suma a otros debates recientes sobre imagen, ética y desempeño de los funcionarios públicos, en un contexto nacional marcado por la exigencia ciudadana de mayor transparencia y rendición de cuentas en la administración del Estado.



