Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –La comunicadora Lizbeth Santos afirmó que el caso SENASA pone en evidencia una doble moral profundamente arraigada en la sociedad dominicana.
Según expresó, cuando una persona de origen humilde o de clase media baja muestra avances económicos o comodidades, de inmediato es cuestionada y señalada por el origen de su bienestar.
Santos sostuvo que ese análisis social no se aplica de la misma forma a quienes provienen de familias adineradas o con apellidos influyentes.
A su juicio, a estos sectores tradicionalmente privilegiados rara vez se les cuestiona cómo obtienen o administran sus recursos, aun cuando exhiben grandes fortunas.
En ese contexto, la comunicadora vinculó esta percepción social con la realidad que, según dijo, hoy sale a la luz a través del caso SENASA. Indicó que los hechos demuestran que no son los sectores populares quienes despojan al Estado, sino figuras de alto poder económico y social.
Para Lizbeth Santos, el debate debe servir para replantear los prejuicios sociales y enfocar la mirada crítica donde realmente corresponde.



