Cuando en este país un funcionario promete algo y lo cumple, hay que decirlo. Y cuando lo cumple con dinero y derechos de por medio, hay que destacarlo aún más.
El presidente Luis Abinader y el ministro de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre, cumplieron su palabra: inició la entrega del tan esperado “Cheque Sueldo por Año” a los militares recién pasados al retiro.
Pero ojo: esto no es un favor ni un gesto de generosidad. Es un derecho que durante años quedó en el limbo, esperando decisión, voluntad y organización. Y esta vez, se hizo.
Lo picante del asunto es que esta acción desmonta la vieja excusa de que “no hay dinero”, “no hay condiciones” o “no se puede ahora”. Sí se puede cuando hay dirección y compromiso. Y sí se puede cuando hay un ministro que pone orden y un Presidente que da luz verde.
Además, en pleno clima de reclamos salariales, ruidos institucionales y debates sobre apoyo a la tropa, el mensaje es claro: al retirado hay que respetarlo, reconocerlo y pagarle lo que le corresponde. Punto.
Fernández Onofre fue más lejos: dijo que esto no es un regalo, sino un derecho respaldado por la ley y financiado con los mismos aportes de los militares. Traducción: “esto no es populismo; es cumplimiento”.



