Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El comunicador Luisín Jiménez generó un intenso debate al abordar el impacto que tiene el crecimiento académico dentro de una relación de pareja. Según explicó, cuando un hombre motiva a su esposa ama de casa a estudiar y ella decide superarse, él también debe estar dispuesto a crecer, o de lo contrario, quedará rezagado frente al nuevo mundo intelectual al que ella accede.
Jiménez advirtió que una carrera universitaria transforma la mentalidad, relaciones y perspectivas de quien la cursa.
“Si tú inviertes en la educación de tu mujer y ella estudia cuatro o cinco años, vaivén tras vaivén, con nuevas ideas y rodeada de gente de otro nivel intelectual cuando ella se gradúe, si tú no cambias, te va a encontrar bruto”, expresó sin filtros.
El comunicador explicó que muchos hombres subestiman ese proceso, creyendo que su estabilidad económica o su oficio es suficiente para mantener la dinámica de la relación. Puso como ejemplo a un comerciante o dueño de un taller de herrería que impulsa a su esposa a convertirse en abogada, pero no se interesa por formarse.
“Cuando esa mujer se gradúa, para ella tú eres un bruto. Le dará vergüenza llevarte a compartir con el grupo que la acompañó cinco años”, señaló.
Jiménez destacó que la educación abre puertas, eleva la confianza y transforma el entorno social del estudiante, obligando a la pareja a evolucionar también. Insistió en que el crecimiento debe ser mutuo: si uno sube, el otro no puede quedarse estancado.



