Por Abril Peña – El Pregonero RD
Cada segundo viernes de octubre se celebra el Día Mundial del Huevo, una fecha que nos invita a mirar con otros ojos ese ingrediente cotidiano, económico y poderoso que muchas veces subestimamos: el huevo.
En un momento donde la canasta básica ronda los 45 mil pesos en zonas urbanas del país, el huevo se mantiene como una de las fuentes de proteína más accesibles para las familias dominicanas. Es más que un desayuno rápido: es un pilar nutricional y económico.
Un superalimento con peso nutricional
Un solo huevo contiene alrededor de 6 gramos de proteína de alta calidad, además de vitaminas como la D, B12, A y E, minerales como el selenio, hierro y fósforo, y antioxidantes que protegen la visión como la luteína y la zeaxantina.
Aporta colina, esencial para la salud cerebral y el desarrollo fetal, lo que lo convierte en un alimento clave en embarazadas y niños.
A pesar de mitos pasados, hoy se sabe que no aumenta el colesterol malo en la mayoría de las personas sanas.
En otras palabras, el huevo es un multivitamínico natural envuelto en cáscara.
Un salvavidas en la economía del hogar
Con los precios de las carnes y pescados disparados, el huevo se ha convertido en la proteína de emergencia para muchas familias dominicanas. Su versatilidad lo hace aún más valioso: va bien con arroz, plátano, pan, vegetales o solo.
Un huevo cuesta entre 7 y 10 pesos dominicanos, mientras que una porción de carne puede superar los 100 pesos.
Para una madre con pocos recursos, tres huevos pueden significar tres comidas ricas en proteína para sus hijos, a un costo mínimo.
En un país donde más del 60% de los hogares tiene ingresos por debajo de los RD$30,000, el huevo se ha convertido en el escudo silencioso contra la desnutrición proteica.
Un sector productivo que no se detiene
República Dominicana produce más de 250 millones de huevos al mes, de los cuales una parte importante se exporta a Haití y otros países del Caribe. El país cuenta con granjas tecnificadas, centros de incubación y miles de empleos directos e indirectos ligados al sector avícola.
La Asociación Dominicana de Avicultura ha sido clave en garantizar la estabilidad del precio del huevo, a pesar del aumento en los insumos internacionales.
Las zonas de Moca, La Vega y Santiago siguen liderando la producción nacional.
El huevo no solo es un alimento: es un motor económico que impulsa el campo, dinamiza el comercio local y genera empleos desde el gallinero hasta el colmado.
Lo que falta: más promoción, más consumo
Aunque el dominicano promedio consume unos 200 huevos al año, países como México superan los 370. Esto demuestra que aún hay espacio para crecer en promoción, consumo interno y aprovechamiento del huevo como eje de seguridad alimentaria.
En tiempos donde comer saludable parece un lujo, el huevo sigue siendo una bendición al alcance de todos. Celebrarlo no es una moda, es un acto de justicia nutricional y económica. Hoy más que nunca, debemos proteger al pequeño productor, valorar la producción nacional y seguir apostando por alimentos nobles como este.



