Editorial

Unidad frente a la subida del dólar: Un desafío nacional para evitar la espiral inflacionaria

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@abeilpenaabreu

La cotización del dólar, que ya supera los RD$63 en la venta, enciende una alarma que no podemos ignorar. En apenas dos meses, el peso dominicano se ha depreciado un 5.5%, y el riesgo de una espiral inflacionaria está sobre la mesa. Este no es un tema para el juego político ni para los titulares fáciles: es un desafío nacional que demanda unidad, visión y responsabilidad.

Un problema con raíces internas y externas

La presión cambiaria no es un fenómeno aislado. Estados Unidos se fortalece con una economía protegida, mientras el precio del petróleo y otras materias primas se mantiene volátil. En nuestro caso, la alta dependencia de importaciones, el déficit comercial persistente y la especulación cambiaria nos pasan factura, a pesar del buen desempeño del turismo (+16.9%) y de las remesas (+3.1%).

El Banco Central habla de inflación bajo control (3.4% interanual en julio, dentro del rango meta). Pero la realidad es que la canasta básica se nutre de bienes importados. Si sube el dólar, suben los precios. Y si suben los precios, se aprieta el bolsillo del que menos tiene. Así empieza la rueda peligrosa de salarios, costos y expectativas.

El gobierno hace lo suyo, pero no basta

El Banco Central y Hacienda han intervenido con reservas, subsidios y ajustes monetarios. El turismo y la inversión extranjera directa (+9.2% en 2023) aportan oxígeno. Pero seamos claros: los subsidios no son eternos, las reservas no son infinitas y la estabilidad no se sostiene si lo único que reina es la desconfianza.

Las cifras de crecimiento (5.0% del PIB en 2025) son buenas noticias. Pero si la política se convierte en ruido, ese optimismo se esfuma.

Este es un momento para sumar, no para dividir

La oposición tiene una oportunidad histórica: dejar la crítica oportunista y apostar a propuestas serias que sumen estabilidad. Hay tres puntos donde el consenso es inaplazable:

Producción local fuerte. Apostar en serio a la agricultura y la industria para reducir importaciones y ganar músculo exportador.

Subsidios transparentes. Que cada peso invertido en apoyo social llegue a los vulnerables y no se pierda en clientelismo.

Educación económica. Explicar sin rodeos qué pasa y cómo se enfrenta. La especulación se alimenta de la ignorancia y el pánico.

La historia ya nos puso a prueba antes

Superamos la crisis del COVID, enfrentamos la inflación global del 2022-2023 y seguimos de pie. Pero hoy la amenaza es distinta: un dólar caro que puede vaciar la despensa y encender el malestar social.

No es hora de discursos populistas ni de trincheras políticas. Es hora de responsabilidad. El gobierno debe mantener la transparencia y abrir espacios de diálogo real. La oposición debe estar a la altura y no prestarse al desorden. Y los ciudadanos, entender que correr al mercado paralelo solo agrava el problema.

Si actuamos juntos, evitaremos que la subida del dólar se convierta en un golpe mortal para los hogares dominicanos. La estabilidad económica no es del gobierno ni de la oposición: es de todos.