El Pregonero, Santo Domingo.- En medio de una profunda crisis económica, de seguridad y de salud que golpea al pueblo dominicano, surge una pregunta que se ha vuelto tendencia en redes: ¿El Presidente es Luis o Homero?
El hashtag #ElPresidenteEsLuisOHomero ha tomado fuerza tras la difusión de una imagen del vocero de la Presidencia, Homero Figueroa, en actitud más propia de una estrella de portada que de un funcionario llamado a dar la cara con respuestas, no con reels.
Lejos de actuar como un canal transparente entre el gobierno y la ciudadanía, Figueroa se ha convertido en el rostro más visible del espectáculo político que parece haberse adueñado del Palacio Nacional.
Mientras los hospitales colapsan, la inseguridad crece y el costo de la vida ahoga al dominicano de a pie, el gobierno —y su vocero— apuestan todo al marketing de Estado: luces, cámaras y poses… pero sin soluciones.
El pueblo no necesita un influencer en la vocería presidencial. Necesita respuestas claras, datos concretos, y una actitud que refleje compromiso con los problemas reales del país”, son de las críticas que recibe en X.
“¿Dónde están las soluciones?, ¿Dónde están las políticas públicas que combatan la inflación, la violencia, la falta de empleo?, cuestionan.
El gobierno del PRM parece más interesado en vender una imagen que en construir un futuro.
Se gastan millones en publicidad mientras el pueblo pasa lucha. Y en medio de todo esto, Homero se convierte en el símbolo de un gobierno que ha perdido el rumbo de la calle.
“Es el Presidente de las cámaras, no del pueblo”, reza un tuit viral. Y no le falta razón. Porque mientras los dominicanos piden pan, ellos dan filtros.



