Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El comunicador Ernesto Jiménez abordó en su comentario político del día las implicaciones que tendría una posible candidatura presidencial de Gonzalo Castillo dentro del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), advirtiendo que su sola presencia podría alterar significativamente el panorama electoral rumbo a los comicios de 2028.
Según Jiménez, Francisco Javier García contaba con el respaldo de toda la maquinaria partidaria del PLD y era el único aspirante que abogaba por realizar una consulta interna temprana para definir la precandidatura.
«Eso tiene una razón de ser, y es que Francisco Javier tiene amarradas las estructuras».
Sin embargo, con la entrada de Gonzalo Castillo al escenario, «el asunto cambia», puntualizó Jiménez, destacando que Gonzalo “no es Abel” y que su liderazgo interno, así como su capacidad de consenso, superan ampliamente la mostrada por Abel Martínez, excandidato presidencial del PLD.
Jiménez señaló que, si Gonzalo oficializa su precandidatura, podría tener un doble efecto: detener la fuga de dirigentes del PLD hacia la Fuerza del Pueblo y, al mismo tiempo, provocar una división aún más profunda del llamado «voto bochista», beneficiando indirectamente al Partido Revolucionario Moderno (PRM) si logra capitalizar ese escenario.
“Una candidatura de Gonzalo Castillo puede funcionar como un torniquete para frenar la sangría del PLD hacia la Fuerza del Pueblo. Y no solo eso: también puede dividir más el voto opositor y darle ventaja al PRM, sobre todo si su candidato es David Collado”.
Pese a estas posibles ventajas políticas, Jiménez no ignoró los desafíos que enfrentaría Castillo, especialmente por su vinculación con un proceso judicial aún en curso.
“Eso pudiera ser utilizado por sus adversarios políticos si oficializa su candidatura. Sin embargo, la Constitución le otorga la presunción de inocencia”.
Jiménez concluyó que esta jugada política, aunque todavía hipotética reconfigura el escenario nacional y obliga a los actores políticos a revisar sus estrategias:
“Estamos frente a un posible ‘efecto Gonzalo’, y si esto se concreta, el panorama electoral de cara a 2028 podría cambiar más rápido de lo que muchos piensan”.



