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Sólo 2 de cada 5 personas con depresión siguen correctamente el tratamiento

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Madrid, (EFE). – Sólo dos de cada cinco personas que padecen depresión siguen correctamente las pautas del tratamiento para esta enfermedad «grave», y el resto o bien abandona la medicación o no la sigue de forma adecuada, lo que provoca el fracaso de la terapia.

Es una realidad que han puesto de manifiesto los expertos en esta materia durante la presentación de un documento multidisciplinar consensuado por seis sociedades científicas y elaborado por 14 profesionales (siete médicos de atención primaria y otros tantos psiquiatras) para ahondar en la necesidad de que la depresión se aborde de forma compartida entre los agentes implicados.

«No se puede banalizar la depresión», porque es «una enfermedad grave» que en la mitad de los casos es crónica a medio y largo plazo, con lo que los que la padecen tendrán episodios recurrentes a lo largo de la vida, tal y como ha puesto de manifiesto el catedrático en Psiquiatría de la Universidad de las Islas Baleares Miquel Roca.

Para una detección temprana, el médico no debe limitarse a un «mero recuento de síntomas», sino que debe hacer una entrevista más integradora a la persona y una vez establecido el diagnóstico, que es un primer paso, tiene que hacer «una exploración más exhaustiva» y elaborar un plan de seguimiento.

Lo ha explicado en el acto el médico de atención primaria del centro Constantí de Tarragona Enric Aragonés, quien ha insistido en que una vez establecida la terapia a seguir, tan importante es indicar el medicamento más adecuado para cada paciente como hacer un seguimiento de la efectividad del mismo.

Entre las causas más frecuentes del fracaso al tratamiento se encuentran los factores externos -como por ejemplo el trabajo, la situación económica o familiar- pero, sobre todo, la falta de adherencia al mismo.

En este sentido, Roca ha indicado que la adherencia «es mala» en los pacientes con depresión, de hecho, sólo dos de cada cinco «son buenos cumplidores», es decir, siguen el tratamiento de forma adecuada. Uno de cada cinco termina abandonándolo.

«Por eso la importancia de explicar bien la situación a los pacientes e involucrarles», ha señalado el psiquiatra de la universidad balear, quien ha indicado que el documento presentado hace hincapié en que el enfermo sea como parte del equipo terapéutico que le atiende.

Otro de los factores que influyen en la falta de respuesta al tratamiento es la «limitación inherente» en la eficacia de los antidepresivos, según ha explicado Aragonés. «Son fármacos eficaces pero con un primer intento terapéutico no se puede esperar la remisión más allá de en un tercio de los pacientes», ha abundado.

El impacto laboral de esta enfermedad es importante porque la depresión afecta, entre otros, a personas jóvenes y en este punto Roca ha recordado que es la «puerta de entrada» al suicidio.

Ante la sospecha de que una persona del entorno pueda padecer depresión, la mejor manera de ayudar, han coincidido los expertos, es «llevarla al médico, convencerla de que busque ayuda».

También hay que ayudar a estos pacientes a que no pierdan su rutina, a que no sean sedentarios, a tener una alimentación «más o menos regulada» y a que hagan caso a la información «contrastada y rigurosa».

Estos son algunos de los asuntos que aborda el documento, presentado en un acto organizado por Lundbeck, en cuya elaboración han participado tanto Roca como Aragonés, entre otros, y que aboga por integrar en este ámbito las tareas y responsabilidades de ambos niveles asistenciales (el de atención primaria y el de psiquiatría).

«Esto trasciende de un abordaje coordinado para pasar a uno más integrado, donde por ejemplo se establezcan objetivos y procedimientos comunes entre ambos niveles o planes de tratamiento comunes y que se definan las tareas y reponsabilidades», ha expuesto Aragonés.

En este sentido, el médico ha aclarado que definir no significa delimitar en compartimentos estancos, sino asegurar que el paciente va a recibir la mejor atención por parte del personal más adecuado.