Economía

FMI destaca resiliencia económica de República Dominicana y proyecta sólido crecimiento para 2025-2026

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ElPregoneroRD- El más reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) coloca a la República Dominicana entre las economías más dinámicas de América Latina y el Caribe, con proyecciones de crecimiento de 4.5% para 2025 y 5.1% para 2026. Los datos fueron presentados durante las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial celebradas en Washington D.C., en las cuales se reconoció la resiliencia de la economía dominicana en un entorno internacional aún desafiante.

De acuerdo con el informe, la República Dominicana mantiene una política macroeconómica sólida, respaldada por un manejo prudente de la política monetaria y fiscal, y una inflación que se ubica dentro del rango meta establecido por el Banco Central (4% ±1%), situándose en 3.56% interanual en febrero de 2025.

Rodrigo Valdés, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, destacó que el país “muestra señales claras de fortaleza económica, con fundamentos estables que lo posicionan como una de las naciones de mayor proyección de crecimiento en la región”.

Sin embargo, el organismo también advirtió sobre riesgos latentes. El escenario global continúa condicionado por tensiones comerciales, cambios en las tasas de interés internacionales y la volatilidad de los precios de materias primas. Estos factores podrían impactar el ritmo de expansión de las economías emergentes, incluida la dominicana, si no se mantienen políticas de adaptación prudentes.

En su reporte de Perspectivas Económicas Mundiales, el FMI redujo la proyección de crecimiento mundial a 2.8% para 2025, reflejando un contexto menos favorable en comparación con años anteriores. Aun así, la República Dominicana sobresale como un caso excepcional en la región, junto a economías como Panamá y Paraguay, en términos de estabilidad y potencial de expansión.

¿Qué le espera a República Dominicana?

El informe sugiere que si el país continúa implementando reformas estructurales orientadas a mejorar la competitividad, diversificar su matriz productiva y fortalecer la institucionalidad, podría incluso acelerar su transición hacia un estatus de nación de renta alta en los próximos años.

No obstante, el reto principal será blindar la estabilidad lograda frente a un mundo más incierto. De cara a 2025 y 2026, las prioridades incluyen: mantener el control de la inflación, consolidar el crecimiento del turismo y las zonas francas, aumentar la inversión extranjera directa, y profundizar la inclusión social para cerrar las brechas internas que aún persisten.

La República Dominicana entra así a una nueva etapa de su desarrollo económico, donde la resiliencia mostrada hasta ahora deberá combinarse con visión estratégica y capacidad de adaptación a los cambios globales para sostener su dinamismo y garantizar un crecimiento inclusivo y sostenible.