Expertos coinciden en que los desastres colectivos requieren intervenciones emocionales inmediatas, terapias especializadas y apoyo comunitario sostenido
Por Abril Peña
Santo Domingo. La madrugada del colapso en la discoteca Jet Set marcó un antes y un después para decenas de familias dominicanas. Pero además de los heridos físicos y las pérdidas humanas, hay un impacto menos visible que también necesita atención urgente: el trauma psicológico de quienes sobrevivieron.
¿Qué tipo de apoyo deben recibir estas personas? ¿Qué ayuda es realmente efectiva después de presenciar o vivir una tragedia de esta magnitud? La respuesta no es única, pero sí clara: la salud mental debe ocupar un lugar prioritario en la gestión post-desastre.
1. Primeros Auxilios Psicológicos: el primer paso hacia la estabilidad
La intervención emocional no puede esperar semanas. Expertos en salud mental recomiendan aplicar los llamados primeros auxilios psicológicos (PAP) en las primeras horas o días tras una tragedia. Escuchar sin juzgar, validar el miedo, proporcionar información clara y, sobre todo, no aislarse, son claves para contener el impacto inicial y reducir el riesgo de desarrollar trastornos más graves, como el estrés postraumático.
2. Terapias especializadas para procesar el trauma
Pasada la fase de crisis, es necesario que las víctimas accedan a tratamientos profesionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de terapias como la Terapia Cognitivo-Conductual centrada en trauma, ajustada al contexto cultural de los pacientes. Estas intervenciones ayudan a entender los pensamientos automáticos generados por el miedo, a resignificar los recuerdos dolorosos y a reconstruir una narrativa emocional sana.
3. Apoyo psicosocial comunitario: sanar en grupo
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) resalta la importancia de los espacios colectivos de contención. Crear redes de apoyo entre sobrevivientes, familiares y profesionales fortalece la resiliencia y reduce el aislamiento. El duelo compartido no borra el dolor, pero sí puede hacerlo más llevadero.
Opinión de expertos en catástrofes
Teresa Marín, psicóloga forense especializada en emergencias, ha trabajado en tragedias como el atentado de Atocha en España. En declaraciones para la Cadena SER, afirmó:
“Jamás hay que crear falsas expectativas en los afectados. Lo más humano es decir la verdad con empatía, explicar lo que se sabe y asegurar que se están haciendo todos los esfuerzos posibles. Esa transparencia genera tranquilidad.”
Por su parte, Conchi Navarro, referente del equipo psicosocial de Cruz Roja, explicó que cada persona reacciona distinto, y que normalizar estas respuestas emocionales es parte del trabajo terapéutico:
“Nuestra principal intervención es validar y acompañar, sin presionar. El objetivo no es borrar el dolor, sino ayudar a que no se convierta en un trauma crónico.”
Conclusión: Lo emocional también debe ser prioridad
En toda tragedia hay una respuesta de emergencia física y una emocional. A menudo se prioriza la primera y se olvida la segunda. Pero en casos como el de Jet Set, donde la pérdida es tan repentina y violenta, el acompañamiento psicológico debe considerarse tan vital como la atención médica. Sanar lo invisible también salva vidas.



