Editorial

La influencia de la USAID

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De la situación con la USAID y Participación Ciudadana no se sabe porque la gente se sorprende, sin importar la época, las potencias usan donaciones, programas sociales, técnicos, formación, cualquier tipo de cooperación para ganar influencia y terminar consiguiendo aliados o imponiendo en los países destino, aquellas que convengan a los intereses del país emisor de los recursos, no existe la llamada solidaridad en la gobernanza y el que crea lo contrario está perdido.

Lo que sí tal vez podamos aprender, de esta experiencia, es que no tenemos filtros que impidan que mañana la situación se repita, es válido permitir que otros países ganen ese nivel de influencia ? ¿Dónde la democracia se convierte en espionaje ? Y aún más importante podemos darnos el lujo de permitir que temas sensibles dependan exclusivamente de la buena voluntad o incluso del capricho del donador? No existe acaso una planificación que nos permita ir avanzando para paulatinamente dejar la dependencia?

Tal vez está llegando el momento de que nos rasquemos con nuestras propias uñas y no poner todos los huevos en la canasta de la generosidad del Tío Sam o de cualquier otro que pueda aparecer, ha llegado el momento de crear legislaciones que permitan más control pero sobre todo más transparencia, respecto a los recursos que reciben organizaciones, organismos y personas físicas sabrá Dios para qué, pero para eso el país tendría primero que tener muy claro hacia dónde va y cuál es su límite en políticas públicas a implementarse, de no hacerse seguiremos recibiendo leyes copy paste que no se adaptan a nuestra realidad social o valores, seguiremos viendo agendas políticas y sociales que influyen negativamente en nuestro desarrollo social y que incluso pueden atrasarnos en nuestro desarrollo como país y que en nada contribuyen a nuestros intereses. Por si no lo sabían la mayoría de los líderes políticos, sociales y hasta empresariales, han pasado por las manos no solo de USA, sino también de otras potencias que cuentan todas con programas de formación y de inversión que no buscan otra cosa que hacer networking y ganar aliados a futuro.

Muchas ONGs han hecho un labor encomiable pero no se puede negar, que hay todo un grupo que han hecho de ellas su modos vivendis y se han perdido en el camino, pero donde no hay reglas claras, pasa eso y más.

¿Aprenderemos la lección o se quedará así, para variar?