La justicia que tarda en llegar, es denegación de la misma y es algo que sufre todo aquel que tiene la desgracia de necesitar hacer uso de ella en República Dominicana, los casos, hasta lo más simple, se convierte en meses o años, y esos son los dichosos, porque hay quienes nunca obtienen una respuesta.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y del Consejo del Poder Judicial, Luis Henry Molina Peña, reafirmó su «compromiso con una justicia oportuna, inclusiva, accesible y confiable» sin embargo el mismo es el primero en admitir que la mora judicial continua siendo el principal problema que aqueja al sistema judicial y el problema empieza incluso antes de pisar un tribunal, empieza en la misma fase de investigación por parte de la Policía y la Fiscalía de turno.
El asunto es viejo y hay todo un rosario problemas , pero ver el video de como una madre tira en el palacio de justicia de Higuey el cadáver putrefacto de su hija asesinada, tratando de forzar una respuesta, es una indicación de que la población ya no está dispuesta a seguir esperando callada hasta que nos pongamos a tono con las necedades de la población.
Hace años que la gente está harta y cansada, la sociedad ha cambiado y ya no es verdad que seguirán en silencio, hemos probado la libertad e incluso el exceso de ella y estos exabruptos seràn cada vez más comunes y recemos que se queden ahí, porque tarde o temprano, la impotencia en alguien será demasiada, alguien recibirá demasiado poco y demasiado tarde y tomará la justicia en sus manos, entonces a Dios que nos agarre confesados, porque a la “justicia independiente” le está llegando su cuarto de hora.



