Opinión

Crónicas de un docente que no cedio ante la falta de integridad y los enemigos de la reforma policial

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Juan Manuel Morel Pérez*ñ

*Abogado, Magister en Seguridad y Defensa Nacional, Especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional humanitario, Especialista en Geopolitica,doctorando en derecho Administrativo iberoamericano, Coordinador del Observatorio de Seguridad y Defensa-RD

j.morelperez@gmail.com

Twitter @juanmanuelsoyyo

Con esta entrega cerramos el ciclo de la sana critica al sistema educativo policial, la develación de los enemigos de la reforma, ya que hoy narraremos el via crusisinstitucional que transitamos al enfrentar las posiciones retrogradas y viejas practicas y malas artes que se vivendentro de la escuela e Altos estudios policiales, la cual es la principal adversaria del proceso de reforma de la policía, sobre todo sus autoridades académicas.

En la sociedad actual, la educación es un pilar fundamental para el desarrollo personal y profesional de los individuos, maxime cuando se busca desarrollar una nueva policía. Sin embargo, en ocasiones, nos encontramos con situaciones desafortunadas donde la integridad académica y la ética se ven comprometidas. El Instituto Policial de educación Superior (IPES) ha sido testigo de una serie de eventos ocurridas en la escuela de Altos estudios policiales, que me tocó ser el protagonista y testigo de esa historia negra que se vive aun en la policía que revelan un patrón preocupante de falta de integridad y presión para ser complaciente.

A  través de una serie de incidentes que abarcan desde plagio colectivo hasta presiones para aprobar estudiantes sin méritos, los cuales están documentados en audios, mensajes y otras evidencias estamos demostrando la fragilidad de los valores éticos y de integridad en la escuela

El 18 de marzo de 2024, el maestro de geopolítica  remitió un informe a los responsables de la escuela de altos estudios policiales, un sobre un caso de plagio colectivo por parte de los estudiantes de la 44ª promoción de Gestión de la Función Policial. A pesar de que el reglamento del IPES sanciona el fraude académico, la solución dada fue simplemente asignar un trabajo complementario, en lugar de imponer sanciones más severas. Esta falta de acción contundente ante el plagio establece un precedente preocupante en cuanto a la integridad académica en la institución.

El 5 de julio de 2024, el referido profesor de geopolítica le correspondió impartir la asignatura
Derecho Constitucional en la especialidad en Seguridad Ciudadana   -4ª promoción- donde dos oficialesreprobaron debido a no haber alcanzado los requisitos de competencias. La reacción de la subdirectora académica de convocar a una reunión para «ayudar» a estos estudiantes, este acontecimiento  marca el inicio de la desgracia allí, para el narrador, quien se niega a ser cómplice de la falta de integridad y esas complicidades académicas, pero al final de la jornada tuvimos que ceder porque “el IPES se promueve a través de sus estudiantes y no se puede quedar mal en las evaluaciones de la calidad y excelencia”

El 22 de julio, un estudiante de la 8ª promoción del Diplomado en Gerencia es reprobado, en la asignatura Derecho Constitucional y el 23 se le conmina para poder continuar dando clases a validar como aprobado al docente de esa materia a cambiar la evaluación a aprobado, mostrando una clara falta de transparencia y ética en el proceso de evaluación académica.

Posteriormente, el 8 de agosto, se produce un incidente de irrespeto hacia el docente que hoy narra estos acontecimientos  por parte de una estudiante, que junto a otros  mostraba una negativa en estudiar en base a la lectura y el análisis, donde se evidencia la falta de respeto a la autoridad académica y la impunidad frente a comportamientos inapropiados, ya que la gerencia del instituto y la escuela “dejo eso así

El 28 de agosto, al publicarse las notas de la asignatura geopolítica de la 45ª promoción del Diplomado en Gestión Operativa, se identifica que 7 estudiantes han reprobado. Ante la solicitud de «ayuda» de las autoridades de la escuela de altos estudios del IPES, para aprobar a estos estudiantes, no nos préstamos a seguir siendo cómplicede esas situaciones, maxime que ya se nos tildaba de “rosca izquierda» por no ceder  hacia la complacencia y la falta de respeto por la integridad académica Finalmente, el 13 de septiembre, luego  que de esos 7 estudiantes aprobados 4 deciden tomar un examen extraordinario, el cual quemaron, el director de la escuela, vía telefónica solicita que en divergencia con el reglamento académico, se le repitiera  el examen pero presencial los que nos negamos  acceder a esta solicitud irregular. Esta resistencia a ceder ante presiones indebidas demuestra el compromiso  nuestro  con los principios éticos y la calidad educativa, a pesar de las consecuencias de que por mantener nuestra integridad preferimos comunicarle al rector del IPES nuestra decisión de salir de ese instituto, pero previo a esto como “castigo” por no prestarnos a lo mal hecho, la siguiente asignatura que impartiríamos se nos declino

En conclusión, la historia narrada revela un patrón preocupante de falta de integridad académica y presión hacia la complacencia en el IPES. Es fundamental que las instituciones educativas promuevan valores éticos y de calidad en su quehacer diario, para garantizar el respeto, la transparencia y la excelencia en la formación de sus estudiantes.

No podemos permitir que una página en blanco se interponga en nuestra denuncia sobre la falta de institucionalidad en la educación policial. Es responsabilidad de todos velar por la formación de agentes de seguridad pública comprometidos con la justicia y el servicio a la sociedad. Juntos, podemos lograr que la educación policial sea un pilar fundamental en la construcción de una sociedad más segura y justa para todos.