Por Richard Pérez | ASEGÚRATE!!!
Aunque La Constitución de un País representa su soberanía e independencia de toda potencia extranjera, cuando Ésta da cabida a los fantasmas del caudillo, el continuismo y el culto a la personalidad, pierde su escencia y su propósito de cuidado y protección de los habitantes de una Nación.
La Carta Magna ha recibido 39 modificaciones, con el propósito explícito de satisfacer los deseos desmedidos de presidentes, cuya finalidad ha sido continuar en el poder o para mantener su habilitación indefinida. Este círculo vicioso es lo que más ha generado anarquías, inestabilidad política, crisis económicas y social, ligado a implementación de gobiernos autoritarios y dictadores.
Siendo República Dominicana un país con grandes riquezas naturales y humanas, se nos ha hecho dificil el empuje hacia el desarrollo pleno, debido a las jugarretas politiqueras con nuestra Ley de leyes desde 1844 hasta el 2015, con la consiga aberrante y arcaica de: «Sin ti se unde este pais»
Hoy, por fin, alguien asumió el compromiso histórico de detener «la prostitución» con nuestra Constitución. El Presidente Luis Rodolfo Abinader Corona, ya tiene un lugar especial en la Historia Patria como el verdadero Reformador, eliminando de por vida el gran obstáculo hacia desarrollo de la Nación Dominicana, el continuismo.
La República Dominicana puede celebrar a plenitud los 187 años de nuestra Constitución, sin temor a que alguien ose con mancillarla.



