Editorial

¿Y la Reforma a la seguridad social, para cuando?

El Pregonero

Se ha cacareado mucho sobre las tres reformas: la fiscal, la laboral y la constitucional, una de ellas a efectos prácticos no produce grandes cambios en la vida de la gente, tal vez por eso ha pasado sin pena ni gloria y sin grandes problemas por el congreso, la laboral está por verse ya que las quejas por la fiscal coparon de tal forma el imaginario nacional, que durante 3 semanas no se ha hablado de otra cosa, sin embargo hay una aún más esperada, deseada y necesaria y es la reforma a la seguridad social y a digno de todas las demás era se reflejaría de manera iinmediata en la vida de todos, ahí hay un menjunje que afecta a los de arriba y a los de abajo por igual, todos somos presos de confianza de un sistema que solo beneficia a los tenedores de nuestros dineros y ellos definen que enfermedad cubre y que no, en qué casos, qué medicamentos, que procedimientos y hasta qué médicos, laboratorios o centros, y si llegamos al temas de las pensiones entonces ahí es que el problema se vuelve grande y aún no lo sabemos porque la mayoría de la población que inició este sistema aún no está de pensión, ¿en serio vamos a esperar a que un grupo realmente grande le toque pensionarse y se encuentren que van a recibir tal vez el 30% de su último salario y cuidado si menos ? Vamos a esperar la calamidad de cientos de miles de ciudadanos se quede indefensos en el ocaso de su vida sin pensión y sin seguro a que sirvan. 

Entonces a ponernos las manos en la cabeza, si nos íbamos a meter en reforma laboral, debimos intervenir todo el ecosistema, después de todo son transversales unos de otros e incluso hay otros seguros como el de accidentes labores que superponen, la época de parches y remiendos legislativos ya debería de terminar y aunque el poder no da para todo, creemos que con una mayoría como la que existe en el Congreso,  al menos negociar con los sectores de poder detrás del cartel de las aseguradoras debiera ser menos difícil y posiblemente sería aprobado por las grandes mayorías.

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¿y esas reformas pa’cuando?