Otras naciones han hecho esfuerzos de lograr que su diáspora sea más que un cajero que les deposite divisas, se dieron cuenta de su potencial y las convirtieron en tentáculos políticos y económicos del país de origen en el país receptor, un ejemplo cercano sería, quien le conviene a RD que gobierne en USA Biden o Trump, en ambos gobiernos cuál ha sido la actitud de ellos y sus partidos con el país, si hubiésemos concientizado a nuestros votantes allí, hoy fuésemos capaces de influir así sea un poco en una tendencia o hacia la otra, según los intereses nación.
Lamentablemente no es el caso de República Dominicana, por eso vemos a dominicanos en el exterior, que comulgan con aquellos que dicen que somos xenófobos y racistas, por eso vemos que apoyan políticos que no defienden su país de origen y que cuando llegan ellos o sus partidos se decidirán a encerronar a RD, pero … ¿ es culpa de ellos? Para nada, quienes tiene que ver la diplomacia más allá, somos nosotros, que tenemos años fallando miserablemente en transmitir, incluso en el patio un mensaje que la gente pueda digerir y entender, sin embargo hemos permitido que otras naciones intenten lavarles el cerebro a los de allá y a los de aquí, por eso vemos las quejas de que en las clases en universidades y escuelas foráneas la información sobre RD está totalmente distorsionada y en el patio los cursos, diplomados, talleres etc patrocinados por otras naciones no es que la cosa sea muy distinta ya, preparando a los mejores cerebros para que sean más “dóciles” con la pretensiones de quien sea el patrocinador en cuestión llegado el momento.
Es un proceso lento visto desde una perspectiva cortoplazista pero no es el caso de las grandes naciones cuyos plazos miran mucho más allá de la curva y que se concentran en controlar todo su entorno e incluso el que no lo es.



