Por Fausto Montes de Oca
Guillermo Moreno pudo haber salido mejor parado en el debate. Su experiencia política y preparación académica podrían haber marcado una gran diferencia frente a un joven político como @OmarLFernandez ; sin embargo, GM no controló sus emociones, permitiendo que sus demonios internos tomasen el control.
En última instancia, su pasión desmedida le perjudicó, mostrando más interés en humillar a @LeonelFernandez que en respetar al electorado capitalino y presentar sus propuestas para el Senado.
Le faltó lo que Coleman llamó inteligencia emocional, evidente al desatender una oportunidad para brillar con ideas educativas innovadoras. En vez de destacar, se enfocó en el odio hacia LF, desviando la atención.
A pesar de lo dicho por LF, los hechos lo respaldan; LF no negó el apoyo económico a la educación, sino subrayó la falta de una visión educativa en RD.
La respuesta de Omar Fernández fue contundente. Cuando parecía que la obstinación de GM tenía límites, volvió a ser confrontado por Omar, quien lo venció claramente.
Es lamentable que GM haya utilizado este espacio para beneficiarse de mentiras contra el presidente Leonel Fernández, revelándose como un farsante más en la política.



