La fiscal del Distrito Nacional, Rosalba Ramos se estrenó con unas desafortunadas declaraciones donde dice que es difícil poder determinar la responsabilidad penal en el caso de intercambio de disparos protagonizado por la DNCD el 25 de octubre del presente año, donde fueron ultimados dos vendedores de piñas y otras personas resultaron heridas en el sector de Capotillo, Distrito Nacional.
Habría que ver si fuese igual de difícil si los muertos fueran de mayor poder adquisitivo.
Al parecer las pistolas que se suponen estaban no coinciden con las balas, o no había cámaras en un país donde hasta los niños de 5 años graban.
Vamos a ser un chin más serios y más respetuosos del dolor ajeno. Si no se siente en capacidad de llevar casos difíciles que la enfrenten con la autoridad, para luego es tarde, que renuncie.
Pero, como que los cuentos de Caperucita ya pasaron a mejor vida…
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