Mientras seguimos en la chercha, gobierno, sindicatos y empresarios siguen inmersos en llegar a un posible acuerdo para la modificación de el Código de Trabajo, no se puede negar que a pesar de lo garantista en derechos del trabajador, el mismo, no se adapta por ejemplo al trabajo remoto, a la labor por desempeño o resultados y no por la hora hombre, permite la judicialización en los procedimientos o no prevee los contratos deportivos, pero parece que la Pierre de Résistance sigue siendo la Cesantía, ese pequeñito detalle que permite que cuando alguien se quede sin trabajo viva de ese “ahorro” si se quiere decir que se recibe tras largos años de trabajo y el empresariado se encuentra “oneroso” , hay que admitir ojo, que para desaprensivos resulta una herramienta de chantaje, uno que utilizan a menudo, para provocar despidos, pero al parecer en vez de endurecer las medidas de control internas o legales, para evitar la manipulación del sistema, prefieren cortar por la parte más débil, que es el trabajador.
Supuestamente buscan la forma de crear más empleo y reducir la informalidad, es curioso porque si hay un problema de empleo aquí según los estudios, no es precisamente por el código, si no por educación deficiente, una que no permite que egresen técnicos y profesionales, no sólo de calidad, si no en las áreas que realmente necesita el aparato productivo nacional, si faltan empleos de calidad es porque muchas empresas se niegan por falta de recursos o de visión o incentivos a modernizar o diversificar sus operaciones, si hay informalidad es porque los sueldos que ofrecemos en RD son ofensivos y casi esclavistas, puesto que si la canasta básica cuesta unos $ 40,0000.00 mal contados y solo un tal vez 10% de la población cobra por encima de $ 50,000.00 todo aquel que puede buscársela por fuera lo va hacer y ni hablar del tiempo que tienen los sueldos dominicanos sin que se indexen los mismos y la devaluación de casi un 400% que arrastran, si hay informalidad, es porque nuestro sistema impositivo nacional está creado para que sólo puedan sobrevivir a él los grandes con bolsillos acordes, que aunque son los que más producen no llegan al 5% del empresariado nacional, el resto, las pymes tienen que pagar por facturas emitidas y no por las pagadas y ni hablar del anticipo que descapitaliza al más organizado.
Aún así, el código está detenido por la Cesantía una que quieren llevar a un supuesto seguro de desempleo, para que nueva vez, un grupito controle y guise como en el sector salud y las pensiones, a la luz de los resultados en esos sectores se puede confiar el futuro de los desempleados en ellas ?
En resumen, se necesita la modificación, pero Tendrá los resultados esperados para nuestra economía y sistema laboral ? No, porque lo que nos hace poco competitivos, acrecenta la informalidad laboral y deprime las arcas del sector privado, no es tan simple como cambiar una ley, es sistémico.
Pero sigamos en la chercha electoral o de farándula según sea el dulcito que nos gusta comer.



