Varias decenas de reos han criticado una nueva ley que prohíbe la pornografía en las cárceles de Iowa (Estados Unidos) porque estiman que se trata de un acto inconstitucional elaborado por “tiranos religiosos“ que “se esconden detrás de su manto de moralidad”, informan medios locales.
Encabezados por Allen Curtis Miles, un condenado de por vida por un asesinato en primer grado, cada uno de esos 58 encarcelados de la prisión Fort Dodge demanda 25.000 dólares por una presunta violación de sus derechos constitucionales realizada por personas que “no tienen consideración por la Declaración de Independencia”.
La demanda reza que la prohibición fue impuesta por un Gobierno con falsa apariencia de “nazis o tiranos” y que esta acción representa una forma de extorsión mediante el rechazo de fondos federales a las cárceles que ponen a disposición materiales pornográficos.



