Editorial

La tragedia en San José de Ocoa se pudo evitar

El Pregonero
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El caso del padre que mató a sus hijos para castigar a su exesposa es una muestra de las falencias del sistema.

La familia del infanticida admite que había presentado señales, pero pensaron que mataría a su expareja, ¿buscaron ayuda ? No, la madre de los niños realizó una denuncia, la justicia se limitó a mandarle a charlas, el mismo asesino dice que no las tomó por la vacaciones de navidad, aún así la jueza autorizó la entrega de los niños, ¿qué estudios psicológicos reciben hombres y mujeres cuando hay situaciones de supuesta violencia, se confía solo en la palabra de uno y otro o se envían a profesionales? ¿A este envío se le da seguimiento o es algo más bien para cumplir? Ni uno ni otro recibió la ayuda que necesitaban.

Algo falló aquí, porque la depresión no es una situación que explota un día, da señales, y si estaban a nivel de justicia un profesional de la salud por malo que fuese, hubiese identificado al menos las posibilidades de suicidio.

Este caso es aún peor, porque de ser cierta la carta que rueda en las redes, el asesino no solo se contentó en herir a la madre si no que se aseguró de que el daño fuese mayor garantizando que la culpa recayese sobre ella y eso debió identificarse a tiempo, como muchos otros casos, que de haberse actuado cuando se tuvo la oportunidad, la historia fuese distinta, cada día empujamos un poco más para que la gente se asegure por sus propios medios que la cruz llegue a la casa ajena. 

elpregonerord@gmail.com