Política

El expediente de corrupción contra Donald Guerrero consume al PLD en el descrédito

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El Pregonero, Santo Domingo.– Entre el número de imputados por corrupción y las figuras de mayor peso e influencia durante los últimos dos gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana, el caso de la corrupción contra el todopoderoso ministro de Hacienda, Donald Guerrero, constituye un disparo fatal para el incierto destino de esa organización.

Lo que sin duda a despertado las alarmas dentro de los más cercanos seguidores del ex presidente Danilo Medina, miembros del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), asumiendo una estrategia de desviar la atención de la opinión pública hacia presuntos casos de corrupción del gobierno del PRM, como una jugada estratégica que permita detener o ”ganar tiempo» llevando el caso de Donald Guerrero a un especie de limbo de cara a la manipulación de la opinión pública.

Lo que queda al descubierto cuando se analizan los 49 años que llevan usando, gobierno tras gobierno, la lucha contra la corrupción como arma de lujo para sus ataques, el PLD sufre ahora con Donald Guerrero la amargura de su frustración y otra caída al abismo, al cortar con su propio machete la rama donde se aposaba cómodo.

En La situación de Guerrero no solo reluce la tanda de cargos asentados en el escandaloso expediente que lo sitúa a la cabeza de una red que desfalcó al Estado con más de 17 mil millones de pesos, sino que su gravedad se amplía ante la sospecha de que este hombre podría tener otros nexos que hasta ahora no han salido a flote.

Los cargos de tipo penal en su contra son contundentes e incluyen asociación de malhechores, falsificación, estafa contra el Estado, sobornos, coalición de funcionarios y lavado de activos.

Donald Guerrero, un ocoeño de 56 años, fue conservado por el expresidente Danilo Medina, con todo el poder en sus años, al frente del Ministerio de Hacienda, desde 2016 a 2020.

Según la acusación de los fiscales, desde ese cargo clave en la gestión de gobierno del PLD, Guerrero daba instrucciones para realizar “maniobras fraudulentas con el objetivo de sustraer del erario la cantidad de RD$19,653,871,513.80, por concepto de acuerdos transaccionales”.

Entre las pruebas preparadas en su contra, se informa que pudo comprobarse la sustracción de más de 17,000 millones de pesos, por operaciones relacionadas con expropiaciones de terrenos en áreas protegidas.

La red de la que el expediente lo coloca a la cabeza simulaba la compras y venta de terrenos, bajo la modalidad de deudas administrativa.

El elemento común en todas las transacciones o acuerdos firmados entre las partes eran contratas de cesiones de crédito por más de 10,500 millones de pesos a personas de su entera confianza.

En ocasiones, estos utilizaban sociedades comerciales de carpeta, disolviéndolas inmediatamente lograron su objetivo, lo que ahora constituye el tipo penal de desfalco.

El proceso judicial contra Donald Guerrero arrastra a otras figuras relevantes del PLD, formando parte de una legión de 182 personas imputadas en una sociedad de corrupción a gran escala, que además se agrupa con 26 empresas.

Esto también le complica la ruta política y electoral al PLD que, para más riesgo, ahora lleva de candidato a la presidencia a Abel Martínez, un hombre sin carisma ni propuestas para cautivar a un público hastiado de la historia de corrupción de los gobiernos del PLD.