La mayoría de los miembros fundadores del PRM vienen de un partido famoso por las continuas luchas internas, tantas y tan cruentas que siendo el partido más viejo y de más tradición, es el que menos ha gobernado, parece que algo aprendieron, porque han tratado de todas formas y maneras de tomar decisiones de consenso y aún cuando han ido a convención como el caso de Luis Abinader vs Hipólito Mejía se comportaron con una madurez sorprendente más propia del pragmatismo famoso del PLD que de la sangre caliente a la que muchos de ellos nos tenían acostumbrados.
Pasan los años y reeligieron a su cúpula partidaria casi en bloque, a pesar de la bembita de la oposición interna de uno de los suyos y lo hicieron al parecer con éxito.
Todo parece indicar que la acción se está repitiendo a lo largo y ancho del país, buscando la manera de llegar compactos y sin heridas graves al 2024, sabiendo que la pava no pone dónde ponía y que hacer campaña desde el gobierno en medio de esta crisis no será fácil y que cada voto será necesario.
Sin embargo, en el Congreso específicamente en el Senado, parece que esa madurez de que han hecho gala no está siendo tan fácil de mostrar, no es un secreto para nadie que el líder de Cristo Rey al parecer está sólido en la Cámara de Diputados, no así el cacique del Cibao, cuya posición es disputada por al menos cuatro senadores del partido de gobierno, habrá que ver si a diferencia de los casos antes citados la cúpula se la juega y lo impone y se arriesgan a la quemadera de gomas interna, si dejan que la democracia siga su curso o consiguen el anhelado consenso como una muestra de que al menos con uno de sus aliados cumplieron, si lo consiguen, lo curioso aunque nunca lo sepamos será saber el costo del mismo.
elpregonerord@gmail.com



