Por José Francisco Peña Guaba
La pregunta que con más frecuencia me hacen mis amigos y compañeros es ¿cuáles serán los posibles escenarios de alianzaselectorales para las elecciones del año 2024?, a todos les contesto que es un poco difÃcil de predecir en estos momentos esa interrogante, pues estamos a más de dos años del primer certamen electoral, que serán las municipales en el mes de febrero, por tanto vaticinar los probables acuerdos partidarios que se darán citas en la próxima asamblea ciudadana es un reto, ya que los actores y organizaciones polÃticas decidirán, según las circunstancias y los imponderables que se presenten.
En ese aspecto, serÃa caer en el terreno de la especulación o más allá en el ilusionismo de pretender hacer un juego de alianzas, utilizando un pactómetro o calculadora de pactos, que bien se usa en los sistemas parlamentarios, para sumar los apoyos de los legisladores electos por los partidos que se suman a conformar gobiernos, sin embargo, nuestro sistema presidencialista y de votación directa nos impide medir con exactitud los resultados de la sumatoria de votos que se lograrÃa en alianzas partidarias.
Voy a presentar en este artÃculo lo estratégico y los naturales-lógicosacuerdos que se pudieren hacer, partiendo de tres cosas, la primera, los vÃnculos históricos; la segunda, las posibles conveniencias coyunturales en términos electorales; y la tercera, los que tienen una base en común ideológica o de liderazgo primigenio pero, para ello tenemos que analizar el concepto pluripartidista del sistema de partidos de nuestra nación, donde hoy existen 28 organizaciones polÃticas nacionales reconocidas por la JCE, aunque estamos seguros que serán más de 30 los partidos que participarán en el proceso comicial venidero.
Aunque lo ilógico e irracional es lo que más se presenta en la polÃtica vernácula nuestra hoy, estamos claros que lo atendible y lo adecuado fuesen que los acuerdos electorales se produjeran entre organizaciones similares o de una misma base polÃtica o programática, o sea los bochistas del PLD, aliados a la Fuerza del Pueblo; los peñagomistas con el PRM, el PRD y más de 10 franquicias vinculadas al perredeÃsmo histórico; los balagueristas con el PRSC, el PLR y otras fuerzas conservadoras pero, en la práctica no será asÃ, ya que se formarán dos polos, uno, lo será el gobierno, y el otro, la oposición, ¿por qué expreso esto?, puesto que las candidaturas municipales y congresuales serán determinantes para que los partidos tengan que coaligarse en uno u otro frente, para tener posibilidad de ganar espacios electivos en el 2024.
Las acciones del gobierno terminarán uniendo la oposición, no lo duden, y la experiencia del 2020 demostró que la unidad opositora es la única manera que tienen de competir contra el voto-gobierno, los aspirantes forzarán a los lÃderes a ponerse de acuerdo en primera vuelta para los niveles de elección municipal y se senadores pero, tal vez no sea asà en los diputados, regidores y vocales, porque estas candidaturas son plurinominales, y hasta ahora preferenciales.
El PLD-Leonel tiene mucha experiencia en alianzas electorales exitosas, porque con nuestra colaboración se articuló el Bloque Progresista, que llegó en un momento a aglutinar 20 partidos reconocidos, lo más normal serÃa que una alianza PLD-Fuerza delPueblo vuelvan a repetir dicha hazaña, convencido estoy que si lo logran ganarÃan las elecciones en todos los niveles de elección, dejando al PRM con una gestión de apenas 4 años.
La verdad es que para la oposición actual le es más fácil constituir coalición que al Gobierno del Cambio, por varias razones que les enumeraré a continuación:
Le será casi imposible al Gobierno del Cambio hacer alianzas partidarias ganadoras en las futuras elecciones, sobre todo por el altÃsimo nivel de disgusto y desafección dirigencial que acusas las bases perremeÃstas, que entienden no han sido tomadas en cuenta como es debido, y que con sus ácidas crÃticas y mordacesdesmotivaran cualquier intención de alianzas de los grupos polÃticos que se les acerquen, sumado a que el temor de la derrota en el 24 no les genere entusiasmo a los posibles aliados al gobierno, a sabiendas que su militancia no cobrarÃa en la actual administración.
Dos polos electorales se confrontarán en el 2024, uno lo será elgobierno, que desesperado saldrá a buscar apoyos que no loencontrará, porque le regalo mayoritariamente su espacio de poder a oportunistas y allegados, frente a una oposición obligada a entenderse por encima del criterio y de los interesesparticulares de sus lÃderes, que no podrán impedir que se concreten las alianzas, sus militancias lo exigirán, y los aspirantes a los puestos electivos lo obligarán, después se irán a las madres de las batallas en los comicios a celebrarse en febrero y mayo del 2024, con la experiencia que me dan los años, les expreso si el Gobierno del Cambio no modifica rápida y radicalmente su estrategia, a no ser que le beneficie un milagro, el tsunami opositor le llegará, y con el favor adicional de millares de perremeÃstas desencantados que preferirán no votar en el certamen electoral, y en consecuencia, se instalará de nuevo la oposición, ¡y por mucho tiempo en el Palacio Nacional!



