El Pregonero, Santo Domingo.- La periodista y experta en temas políticos, Yanessi Espinal, resaltó la decisión del director general de Aduanas, Eduardo Sanz Lovatón (Yayo) tras revelar quitarse el poder económico que le da esa institución del Estado.
“He escuchado a Yayo Sanz Lovatón tratar con insistencia la discrecionalidad del director de Aduanas para decidir sobre casos y cosas. Lo que llama la atención es que aparezca un político que quiera quitarse ese poder sobre todo porque es económico, ahí la gran diferencia”, dijo Espinal en su cuenta de Twitter
Su reacción la hace, luego de las declaraciones de Sanz Lovatón hechas en el desayuno del Listín Diario.
“Eduardo Sanz Lovatón le parece jocoso dejar de ser un abogado que peleaba con las autoridades fiscales para convertirse en cobrador de impuestos desde la Dirección General de Aduanas (DGA)”, inicia la nota Jhenery Ramírez publicada en ese medio.
Ahora, desde su posición, lo que busca es eliminar las “politiquerías” y, a través de una reforma a la ley de Aduanas, impulsar una organización totalmente autónoma.
Él mismo lo interpreta: en teorías, Aduanas es una entidad autónoma, pero en la práctica existen algunos cuestionamientos con reformas administrativas que se han realizado en ese organismo.
El director general de la institución, quien cumplirá 90 días en el cargo, desea la suya sea la administración aduanera más decidida para reformar la ley de aduanas, la cual data desde el año 1953 y tiene 15 años en el Congreso Nacional sin haber sido modificada porque, según Sanz Lovatón, hace falta voluntad política.
Solo la reforma de la ley permitirá la autonomía de la DGA y, de acuerdo con el funcionario, esta es la razón de que se haya protegido la normativa, pues eso implica una gran discrecionalidad y le da un poder al director de Aduanas que a Sanz Lovatón le produce miedo.
El director general de la institución, quien cumplirá 90 días en el cargo, desea la suya sea la administración aduanera más decidida para reformar la ley de aduanas, la cual data desde el año 1953 y tiene 15 años en el Congreso Nacional sin haber sido modificada porque, según Sanz Lovatón, hace falta voluntad política.
Solo la reforma de la ley permitirá la autonomía de la DGA y, de acuerdo con el funcionario, esta es la razón de que se haya protegido la normativa, pues eso implica una gran discrecionalidad y le da un poder al director de Aduanas que a Sanz Lovatón le produce miedo.
Con información del Listín Diario



