El vídeo donde se muestra como fue ejecutado un reo que intentaba escapar de la cárcel y que ya había sido reducido a la obediencia es un espectáculo bochornoso, dezlenable, un acto que debe avergonzarnos como sociedad, y donde muestra supuestas autoridades igual o más delincuentes que los apresados en esa cárcel.
Lo peor es ver con el desparpajo y poca vergüenza con que fue realizada la acción, una muestra clara de que el perpetrador no solo está acostumbrado a hacerlo, sino que tambien tiene la seguridad de que no pasaría nada.
En un mundo donde hay cámaras por doquier un ente del orden asesina a alguien con total impunidad, ahora le toca a las autoridades demostrar a la sociedad si la policía tiene patente de corso, si vivimos en una selva o si somos una sociedad civilizada que se rige bajo el amparo de la ley.
elpregonerord@gmail.com



